La nueva marca Mendoza / Argentina

•23/02/2012 • Dejar un comentario

La marca-país en América Latina

•23/02/2012 • Dejar un comentario

Un libro de análisis tipológico sobre la situación de este particular signo marcario en la región y en el mundo.

Una rápida mirada al panorama internacional de las marcas-país permite detectar de inmediato el franco predominio de signos gráficos banales, privados de toda jerarquía institucional, nada dignos de representar un país entero en todos sus ámbitos. Si al observarlas olvidáramos que son marcas de países, podríamos relacionarlas no sólo con productos de consumo masivo como los refrescos, sino, incluso, con ofertas de temporada, paquetes turísticos, balnearios o colonias de vacaciones. Paradójicamente, la mayoría de las marcas-país mundiales están por debajo de las marcas corporativas e institucionales —e incluso de producto— a las cuales deben respaldar: el impecable catálogo de cualquier buena bodega chilena perdería crédito estampándole la marca-Chile. Es evidente que los funcionarios de los gobiernos y sus diseñadores carecen de una idea clara de lo que es una marca-país, sus requisitos y desafíos básicos.

Algunos ejemplos del nivel de calidad que manejan las marcas país a nivel mundial.

 

Esta situación —que no parece mejorar con el tiempo— me alentó a realizar, en el año 2004, un primer trabajo de campo. Con un equipo de diseñadores de Palma de Mallorca recopilamos 250 marcas-país y de destino turístico de todo origen. Este material nos permitió detectar una extensa tipología y analizar las ventajas y desventajas de cada tipo.

A partir de entonces, la continuidad del trabajo sobre este campo fue profundizando su conocimiento, hasta desembocar en un curso de auditoría gráfica de marcas-país latinoamericanas, que dicté en Guayaquil en el 2009. Basándome en ese material, he desarrollado un texto, publicado en Buenos Aires en 2011 por la editorial La Crujía: «La marca-país en América Latina. Bases teóricas y técnicas para el diseño de la marca-país y auditoría gráfica de veinte emblemas latinoamericanos».

Dos son las aportaciones principales del libro: un repertorio fundamentado de requisitos genéricos de las marcas-país; y una tipología ponderada a partir de esos parámetros, que permite detectar aquellos tipos de mayor eficacia identificadora y orientar, así, las opciones de diseño.

Fuente: F.Alfa

Quiero un gato de fondo

•24/12/2011 • Dejar un comentario

Sobre solicitudes de diseño extravagantes, limitaciones del cliente o límites autoimpuestos.

Atiendo el teléfono en mi estudio y una voz masculina con tono nervioso pregunta directamente por mí. —Si, él habla—, digo yo, como si tratarme en tercera persona lograse evadirme de una conversación que intuyo no llegará a buen puerto. —Ando necesitando una página web sencillita, con un gato de fondo. 

Tengo un claro problema cuando estas cosas me suceden, siéndome prácticamente imposible esgrimir una excusa, como que no realizo determinados trabajos o que tengo la muñeca luxada y no puedo usar el mouse.

—Ajá—, digo, y estúpidamente lo primero que me me viene en mente es: —Y… ¿qué tipo de gato?

—Sí. Te cuento un poquito… yo quiero hacer una página de esoterismo, presentándome y ofreciendo mis servicios—, y así me explica un poco. —¿Cuánto me sale?

—Muy bien—, digo, —Le comento… yo no paso presupuestos telefónicamente. Siempre me tomo un tiempo para evaluar las necesidades del cliente, la magnitud del trabajo…

—Si, pero más o menos ¿cuánto me podría salir?—. Tomo aire.

—No, mire, los presupuestos siempre los paso bien detallados por email.

—Pareciera que usted no quiere realizar el trabajo.

Espero unos segundos y respondo: —No sé que decirle.

Como era de esperarse el trabajo no se me encomendó y hasta, quizás desconociéndolo, hata sido víctima de algún gualicho, embrujo o mal de ojos, pero una sensación amarga me queda flotando y comienzo a googlear en busca de sitios de esoterismo e imágenes de gatos. Finalmente me llegan las preguntas: ¿y si era correcta la utilización del gato como símbolo? Sólo porque la intuición, el deseo o el capricho del cliente se anteponga ante la elaboración de un concepto, ¿es esto algo para desacreditar o rechazar un trabajo? Más aún siendo que éstas situaciones suceden a menudo. ¿No amerita acaso otorgarle a este tipo de solicitudes la misma atención que a aquellas que valoran nuestro trabajo y confían en que lo que se necesita saldrá de nuestro estudio y elaboración conceptual?

Creo que no hay respuestas inmediatas a todo esto, y dependerán del momento y la manera en que uno se encuentre plantado frente a su propio trabajo. Siempre está el camino de la discusión y persuasión, pero en innumerables casos la tozudez o el capricho de quien demanda el trabajo, hace que nuestros discursos se tornen fútiles ante miradas degradantes de nuestra profesión. Si esto sucede y cedemos en lo primordial pensando en que resignar no es más que optar por otro camino, considero que abrimos un rico abanico de posibilidades creativas, en donde en lugar de discutir, directamente podemos operar. Sin embargo, si malogradas, extravagantes o bien ridículas imposiciones de un cliente, o que en primera instancia intuimos como tales implican por otro lado coartar nuestra creatividad, no haremos más que trabajar en la superficie del problema, a disgusto y a sabiendas de que el trabajo se desarrollará en un camino que consideramos incorrecto a nivel comunicacional, realizando solo un planteo formal de las ideas del cliente. Quizá sea una buena opción aceptar estas limitaciones iniciales, pero sin permitirnos la búsqueda y el juego en el interior de las mismas o bien, rechazando este desafío, las trabas no terminan siendo del cliente, son solo límites autoimpuestos.

Bien, el gran tema es el «cómo» trabajo dentro de estos límites; de qué manera puedo jugar y hasta dónde se puede llegar. Me viene a la mente el juego de video «Arkanoid», en el cual utilizamos una barra para hacer rebotar una pequeña pelota contra las paredes en un espacio determinado y asfixiante con la finalidad de derribar bloques de ladrillos y superar niveles sin que la bola se nos escape por debajo. Así puedo encontrarme como diseñador intentando resolver lo propuesto. ¿Y si como jugador adopto una estrategia diferente? ¿Y si en lugar del lado del jugador me ubico del lado del programador del juego? ¿Qué se me ocurriría para agregarle variantes dentro de ese espacio y con esas reglas? ¿Qué rol vengo a ocupar? Puedo hacerme preguntas infinitas hasta dentro de un límite muy concreto, y las respuestas quizá generen nuevas ideas, que aún surgiendo dentro de ese marco encerrado, puedan reformular criterios y hasta trasvasar los limites desde el adentro.

Bueno, no hay manera, si el gato debe estar… ¿puede ser que mi primer pregunta al rechazado cliente no haya sido tan estúpida como pensé y sea la que debía haberme hecho a mi mismo?

—Quiero un gato de fondo

—Y …¿que tipo de gato?

Fuente: F. Alfa / Hernán cabeza

 

La investigación-acción en diseño

•12/12/2011 • Dejar un comentario

Como diseñadores, debemos trabajar desde y para las personas, y al enfrentamos a un proyecto social sabemos que necesitamos darle solución a un problema que definimos y catalizamos para conceptualizarlo y «repararlo», pero ¿sabemos realmente identificar un problema?

La diversidad de las ciencias sociales es muy difícil de analizar, porque al no ser cerrada y exacta, dependemos de la interpretación de cada individuo para darle solución. Cuando identificamos un problema, generalmente lo vemos desde la perspectiva local que influye en las personas del grupo seleccionado a estudiar, pero hay factores que se pueden aplicar a una investigación científico-social que podemos utilizar para comprender mejor una situación proyectual.

La realidad es el agente más importante del proceso, y depende de la localidad y del segmento que queremos comprender, el objetivo es influir en los medios que afectan al sector social y recomponer su estructura para quebrar el factor que está generando el problema. Luego tenemos el cambio, siendo el factor más difícil a considerar porque es permanente y el riesgo de no adelantarnos a los hechos nos genera incertidumbre y poca claridad.

Los problemas son las necesidades no resueltas que surgen en una realidad específica. Su análisis ayuda a encontrar el origen y descubrir el lugar que ocupa en el grupo social donde se debe contextualizar y reconocer causas comunes, para poder llevar a palabras la situación en conflicto y posteriormente buscar una solución.

Una forma muy interesante para hacer investigación en diseño es por medio de la «investigación-acción».

Un modelo que se caracteriza por estudiar los grupos y sus necesidades y que se desarrolla en lo cotidiano y en la manera de vivir del segmento, es flexible y exige un rigor metodológico constante que actúa desde la colaboración y participación de los involucrados en el estudio, reinventando y adaptando los resultados a las situaciones sociales que se generan luego de la implementación y ejecución de una hipótesis.

El concepto general de esta metodología de estudio parte con los estudios de Kurt Lewin que propone la identificación de una idea general, la exploración, planificación general, el desarrollo del primer paso de la acción, la puesta en marcha de este, la evaluación y la revisión del plan general.

Luego John Elliot propone una nueva estructura basada en los estudios de Lewin donde además de la identificación, exploración, propuesta y planteamiento del problema tenemos un espiral de hechos que desencadenan acciones, es decir, al ir apareciendo nuevas aristas se va proponiendo una hipótesis más elevada y acorde a la realidad de las personas. Se han desarrollado estudios más contemporáneos que apuntan a desarrollar el método para hacerlo más efectivo.

Valores y metodología de la Investigación-acción

  • Es una disciplina que investiga a los individuos y su relación social desde el problema actuando en él. 
  • Potencia la identificación en las comunidades. 
  • Ayuda a encausar y desarrollar soluciones comunitarias ayudando a la autovalencia del grupo social.

En primera instancia debemos reconocer el problema, es decir, poder definir sus causas y aristas, para eso además de la observación debemos tener respuestas de la comunidad.

Es importante el sentir de las personas, cómo lo perciben quienes habitan el problema, esto se puede hacer por medio de encuestas, entrevistas o grupos de conversación midiendo y comparando para establecer escalas de estimación de los factores.

Una vez recopilado los datos, debemos analizarlos ya sea cualitativa como cuantitativamente dependiendo del tipo de muestra que se tenga y hacer representaciones gráficas para facilitar su comprensión (estadísticas). Ahora podemos interpretarlos, dar respuesta a las interrogantes y generar los objetivos que se llevarán a cabo, estos son los que dan coherencia a un plan de acción y nacen del diagnóstico de las necesidades que se deben solventar, deben formularse con realismo y definirse en la perspectiva de las hipótesis y de los medios concretos que poseamos

Podemos entonces ya establecer una hipótesis-acción que es el desarrollo de estrategias y acciones en la comunicación y se plantea desde lo observado según la identificación de factores comúnes para dar nueva perspectiva y validar o rechazar la hipótesis. Y decidir la propuesta de solución. Luego se ejecutan los planes estratégicos y a la vez se ponen a prueba analizando nuevamente los datos extraídos.

Ahora viene el paso más importante y es reinterpretar la hipótesis-acción para plantear nuevas estrategias o esclarecer el panorama para poder seguir investigando, volver a recopilar datos y volver al proceso cuantas veces sea necesario para generar cambio y solución a la problemática planteada.

Finalmente generar un informe donde se establecen sugerencias para próximas investigaciones y los resultados deben ser conocidos y utilizados para que se tome conciencia de la realidad y la comunidad identifique los factores que están desencadenando sus procesos internos.

Es de suma importancia hacer un seguimiento a los resultados, en él podemos saber cómo ha evolucionado la comunidad, qué cambios se han producido a través del tiempo, cómo han incidido las tendencias e influencias y por qué se han producido.

La investigación-acción es una herramienta muy útil para dar soluciones a las comunidades y ver la evolución de sus procesos.

El cuidado y estabilidad son parte del desarrollo y es importante para potenciar y crecer en las incidencias positivas y también reconocer lo que está dañando la comunicación y comprender dónde podemos incidir para responder efectivamente y retroalimentar al grupo social.

Fuente : Carolina Cádiz F.A

Productos / Barra de Bar

•16/11/2011 • Dejar un comentario

FIESTA es la nueva colección diseñada por Archirivolto para VONDOM: “el diseño significa belleza, armonía y libertad; no puede vincularse a reglas fijas ya establecidas, ni ser privilegio de una élite social o cultural”. Esta colección está basada en los lugares de entretenimiento como los que podemos disfrutar en nuestras vacaciones de verano, como por ejemplo, la playa. La función que
desempeñan estos lugares, junto con la belleza y la movilidad incesante de las olas, permite
obtener al autor la inspiración para esta barra FIESTA, con una línea simple y funcional, modular, pero también con posibilidad de usarse como una sola pieza.

Una barra de bar como esta nos recuerda a la libertad con la que hemos vivido los días felices de la juventud, cuando las playas no estaban cubiertas con la gente hasta el último grano de arena, donde podíamos jugar al
fútbol sin que nadie provocara la ira. De hecho, una de las formas que se pueden formar es la del
círculo, símbolo de pureza, un recuerdo de formas ancestrales, desprovisto de adornos inútiles. Sin embargo, una fiesta no es eterna, por lo que lo único que podemos hacer es mantenerla viva dentro de nosotros mismos, aunque sólo sea con la ayuda de una bella barra de bar.

Diseñando el plástico

•02/11/2011 • Dejar un comentario

El uso del plástico en la fabricación de mobiliario de diseño es un hecho desde hace
ya algún tiempo, tanto en la decoración de hogares como en la decoración
comercial, la idea es aprovechar la maleabilidad y ligereza de este material para
conseguir formas curiosas y originales y aprovechar su aspecto artificial para
provocar sensaciones de futurismo y modernidad.

En el caso de las sillas, el plástico permite fabricarlas en una sola pieza, cosa que
sería imposible con otros materiales de uso más tradicional y con formas
redondeadas que también es complicado conseguir con los materiales más
convencionales como madera o metales, de ahí que los diseñadores echen mano del
plástico en la búsqueda de propuestas más originales.


Además del diseño, la fusión entre elementos es otra de las prácticas habituales en
el diseño de mobiliario y en ese sentido tendiendo en cuenta que donde hay una silla
o una butaca, es bastante habitual que haya una lámpara o un punto de luz, a alguien
se le ha ocurrido incorporar el sistema de iluminación directamente al asiento,
integrándolo en su respaldo a gran altura.
Aunque al explicarlo con palabras puede sonar un poco extraño, en la imagen la idea
queda perfectamente clara, una prolongación vertical del respaldo acaba en un foco,
que nos puede aportar la luz necesaria para leer o trabajar mientras estamos sentados,
la propuesta es de Kundalini, especialistas en todo tipo de asientos de diseño.

Vender Diseño? ¿Por qué no?

•21/10/2011 • Dejar un comentario

El desarrollo independiente de los diseñadores profesionales depende de lo mismo que cualquier otra profesión: la acción comercial.

En tiempos en que se atenta contra la idoneidad del comunicador visual, vender diseño es la solución para los emprendedores que se inician en el camino de la profesión.

— Buen día ¿podría comunicarme con el jefe de compras?
— OK, ya lo comunico…
— Sí… ¿quién habla?
— Que tal mi nombre es Juan, lo llamo de la empresa +Logo de Buenos Aires. Si me permite le comento el motivo del llamado…
— Sí dale, te escucho…
— OK, le comento en forma breve. Estamos lanzando una acción comercial con el fin de que las empresas del parque industrial tengan acceso a un servicio de comunicación visual. Nuestra empresa se dedica a  brindar soluciones de diseño gráfico. ¿Actualmente cuentan con logotipo en su empresa?
— Si, pero pensamos en cambiarlo, me interesa, contame algo más, cuánto sale y qué tiempo lleva hacer algo bueno. Tengo un sobrino que maneja la computadora y le iba pedir que me de una mano…

Considerar el problema

Una acción como la anterior, implica atacar aquello de lo que nos quejamos casi de manera crónica: desinformación acerca de lo que hacemos, concursos por Internet, diseñadores ocasionales, poca valoración de nuestro trabajo, etc. Mal que nos pese, la mayoría de los diseñadores solo atendemos la necesidad de diseño cuando es explícita, es decir cuando nos traen el trabajo, y libramos al azar las oportunidades, por no considerar la posibilidad de salir a vender como una necesidad para desarrollarnos.

Si tenemos la respuesta a las necesidades de las organizaciones, ¿por qué no salimos a venderlas? ¿por qué no atacamos el problema? La pregunta abierta que titula el artículo (¿Vender diseño? ¿Por qué no?) intenta colocarnos en un papel más activo, ampliar la visión del negocio del diseño y en la acción comercial tomar la respuesta correcta al problema de la falta de trabajo, sobre todo al comienzo.

Por qué sí

Vender diseño significa delimitar los alcances de nuestro trabajo (explicar la actividad) y buscar clientes. Es la forma de combatir el otro tipo de oferta que alimenta preconceptos erróneos de lo que hacemos y condiciona el precio de nuestro trabajo.

La acción de venta implica definir previamente una estrategia de marketing, no solo del servicio sino también de la profesión. Nos obliga a definir las características y beneficios de el servicio que ofrecemos (¿en qué consiste nuestro aporte de valor?: ¿crecimiento, más ventas, etc.?).

Poner el diseño a la venta y ofrecerlo implica entender nuestro trabajo como servicio, un servicio que debe «servir» a nuestro potencial cliente para cubrir necesidades concretas. Implica también saber comunicárselo claramente para que se entere de que existe y que estamos listos para ayudarlo. La venta implica ofrecer una solución a una necesidad existente que sabemos que podemos resolver con idoneidad.

El dialogo con el que comienza este texto, de carácter ilustrativo, intenta recrear una situación muy común en el diseño. Lo más probable es que, de no existir esa llamada, el prospecto se hubiese arreglado con su sobrino (el que maneja la computadora). Más allá de que el trato se cierre o no, este cliente se acaba de enterar de que hay un profesional que se dedica a eso, que vive de eso, y que quiere ayudarlo a hacerlo bien. De eso se trata vender, en nuestro caso, diseño. Es dar a conocer al cliente en qúe podemos ayudarlo. Si pocos ofrecen el servicio, las probabilidades de que nos busquen serán menores, sobre todo si contamos con poca experiencia, teniendo en cuenta además la vaga información que maneja el público acerca de lo que hacemos en realidad. 

Por qué debemos vender diseño y por qué sería una buena opción:

  • Para competir de manera más profesional. Salir a vender nos hace competir de igual a igual sin tener que esperar a que nos contacten, y de paso evitamos que los trabajos caigan en manos inexpertas.
  • Para dar respuesta a una necesidad real. El diseño es una necesidad que «esta ahí». En nosotros queda la decisión de utilizar la acción comercial para darle impulso… nosotros tenemos la respuesta.
  • Para posicionar la profesión. Vender implica contar con una estrategia de marketing, no solo para nuestro servicio, sino también de la profesión. Sirve para que más clientes se enteren qué es el diseño y en qué puede ayudarles.
  • Para ganar dinero. Generar negocios, cerrarlos, nos permite vivir de lo que hacemos. Darle un valor constante y sonante a nuestro trabajo.
  • Para obtener experiencia y posicionarnos en el mercado. Sumamos algo invaluable como la experiencia y junto a ella el crecimiento profesional que permite posicionarnos como proveedores de diseño.

Los diseñadores emprendedores que aún no lo hacen, deben considerar esta herramienta y tratar de sentirse cómodos con ella. El resultado será tener el control de la situación. Hay que saber vender y hay que salir a vender para poder crecer. ¿De qué otra forma si no? Confiar en la suerte, suponer que el talento atrae clientes, no son estrategias válidas para iniciar un emprendimiento.

Fuente: F Alfa

Soda Stereo / Comunicación

•05/10/2011 • Dejar un comentario

La década del 80 evidenció la importancia del manejo de la imagen en el mundo del rock. Dentro del contexto latinoamericano, el grupo argentino Soda Stereo se constituyó como el máximo referente en el cuidado de la comunicación visual.

«En muchos aspectos Soda entró por los ojos. Concebimos el trabajo que hacemos también por el lado estético». Gustavo Cerati.

Los inicios

Soda Stereo nace a comienzo de los años ’80, y no resulta exagerado afirmar que tanto la imagen como el concepto de producto artístico, juegan un rol fundamental ya en su génesis. Ya que sería la carrera de Publicidad la que cruzaría los destinos de Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Alfredo Lois (estudiantes de esa carrera), a los que posteriormente se sumaría Charly Alberti. Mientras Gustavo, Zeta y Charly imaginaban el estilo musical de la banda, Lois hacía lo mismo pero enfocado en el aspecto visual de la misma. Desde el principio Soda Stereo tuvo una clara idea de lo que la identidad visual representaría en su carrera. Gustavo Cerati contaba al respecto: «De entrada quisimos hacer algo estético, con imagen propia. Junto a Alfredo pensamos en el concepto del grupo, cómo vestirnos y cómo aparecer en público».

Tan importante fue el concepto audiovisual, que Soda llegó a grabar el videoclip del tema «Te hacen falta vitaminas», aún antes de editar su primer disco.

Como corresponde a todo proceso lógico de diseño, lo primero sobre lo que se trabajó fue el nombre de la banda (lo que en el ámbito del diseño se denomina «naming»). En relación a esto, Zeta relataba: «Cada tanto aparecía una palabra interesante, la pasábamos a una hoja, luego Alfredo diseñaba un logo y lo mostraba en el siguiente ensayo».  En palabras de Alfredo Lois (quien hasta fines de la década sería el encargado de la comunicación visual de la banda, rol que luego sería ocupado por Alejandro Ros), luego de un largo proceso de «braimstorming» y de descartar varios nombres (Los Pelitos, Aerosol Estereotipos y Side-car entre otros) la elección recayó finalmente sobre Soda Stereo. El logo que derivaría del nombre apuntaba a establecer a Soda Stereo como una marca, cual «Coca Cola». Haciendo honor al nombre, Gustavo Cerati declaraba a la revista Pelo en el año 1984: «Queremos que la soda inunde. Gasificar el país. Efervescencia para que la gente se eleve». Palabras que hoy pueden sonar superficiales y hasta «naif», pero que en el contexto de aquellos días en los que Argentina finalizaba un largo período de dictadura militar, sumado además a la Guerra de Malvinas, ilustraban el rol de la música como elevador del estado de ánimo de la sociedad, que encontraba necesario divertirse y bailar.

Los logos

Si bien Soda Stereo nunca llegó a tener un único logo oficial, (también esto podría adjudicarse a la actitud camaleónica de la banda, cuya imagen fue cambiando notoriamente de disco a disco) seguramente sea el presentado en la portada de «Doble Vida» el que más se utilizó en merchandasing y el que más masividad alcanzó —tatuajes y calcos mediante—.

Además de ser el primero en repetirse en dos discos («Doble vida» y «Languis», con algunas modificaciones en este último), fue la base sobre la que se diseñó el logo del club de fans oficial «Club de la Furia».

Como no podía ser de otra manera, la última gira de Soda (llamada «Me verás volver»), trajo consigo un nuevo logo, diseñado esta vez por Alejandro Ros. Según cuenta, la creación del mismo tuvo como principal inspiración al famoso «Smiley» debido a su popularidad y su claro anclaje con los años 80.

Escenografía, looks

La puesta en escena, el maquillaje y el vestuario constituyeron también un punto clave en la identidad visual de la banda.

Ya en 1984, para la presentación de su primer LP, Soda tuvo la original idea de convocar a la prensa a un local de Pumper Nic (cadena de hamburguesas de la época) y repartir allí una caja que contenía: una hamburguesa, una cartilla de prensa y el disco, enviando así un mensaje irónico a la parte de la crítica que había catalogado su música como de «fácil consumo».

En aquella ocasión, se pensó también en diseñar prendedores con el nombre de la banda -utilizando tapas de botellas de gaseosa- proyecto que finalmente se canceló por falta de presupuesto.

Como otro guiño de la simbiosis resultante entre diseño y música, en las primeras presentaciones en vivo se reprodujeron sobre la cara de Zeta, las mismas líneas de color que aparecían sobre su rostro en la portada del primer disco.

Por otro lado, la gráfica que acompañaba cada presentación de Soda (pressbooks, afiches), lejos de repetir la aplicación de la portada del disco en diversos soportes, agregaba nuevas capas visuales que enriquecían la comunicación.

En diciembre de 1984, para la presentación oficial de su primer disco en el teatro Astros, Soda eligió como concepto principal el tema «Sobredosis de TV», razón por la cual se sumaron a la escenografía televisores prendidos y fuera de sintonía. Lo que sumado al humo agregado, generaba un poderoso efecto visual.  En el año 2007, para la conferencia de prensa de la gira «Me verás volver», Soda volvería a utilizar televisores como un guiño a aquellas primeras épocas.

Sin duda, otro de los puntos altos lo constituyó la presentación del disco «Nada Personal» en el estadio Obras Sanitarias de Buenos Aires, en el año 1986, para el cual se montó una gigantesca escenografía que en palabras de Lois representaba un gran «Ministerio de la nada».

Ya mas cerca en el tiempo se pueden citar las presentaciones realizadas en 1991 en el teatro Gran Rex y la imponente escenografía de la gira «Me verás volver», diseñada por el artista inglés Martin Philips. Para las presentaciones del Gran Rex, se construyó un escenario cuya forma era la de una base triangular, sobre la cual se proyectaban imágenes digitales. Al respecto Cerati contaba: «Quisimos montar un show relacionado con el «op-art», todo el espectáculo tiene un efecto óptico peculiar».

Paralelamente al lanzamiento de cada nuevo disco, el look de la banda se pensaba detalladamente. Tanto el vestuario, como el maquillaje y el peinado, guardaban una perfecta coherencia con los conceptos que transmitían música y letras.

Así en diversas etapas se pudo ver a la banda con looks «new wave», «dark», «psicodélico» o «sónico» de acuerdo al rumbo musical elegido.

Seguramente un artículo no alcance para abarcar la amplia historia visual de una banda con la trayectoria de Soda Stereo. Pero quizá para muestra alcance un botón —un pin en este caso— para reflejar cómo el diseño, cuando es realizado con coherencia e inteligencia, puede alcanzar y sostener un alto nivel de calidad, acompañando la trayectoria de una banda de rock.

Si te gusta soda aqui un regalito.

Fuente: Foro Alfa / Sebastian Vivarelli.

Cuánta publicidad entra en una bolsa.

•27/09/2011 • Dejar un comentario

Consejos y sugerencias para aprovechar la bolsa como recurso comunicacional.

e dice que para descubrir si una foto fue tomada en Madrid sólo hace falta encontrar en ella un transeúnte con su bolsa de El Corte Inglés. Sucede que esta poderosa cadena de tiendas por departamentos, con su logotipo en forma de banderín verde, ha hecho de las bolsas uno de sus mecanismos fundamentales de comunicación. Eso ha ayudado mucho a su estrategia de branding y algunas otras tiendas ya lo están percibiendo.

Ideas con manija: Un ejemplo notable del uso de la bolsa como contenedora de mensajes data de 1997. La tienda de origen catalán Vinçon presentó, ese año, una bolsa amarilla en la que se veía el logotipo y una gran mano verde de 6 dedos. En los fuelles laterales podía leerse:

«Esta fue la primera bolsa que existió en Vinçon. Desde nuestra fundación en 1941 todos los compradores salían de la tienda con sus compras envueltas en papel y con los paquetes bien atados con su correspondiente cordel. Corría el año 1974 cuando decidimos utilizar La Primera Bolsa. Otras muchas han seguido a lo largo de los últimos 25 años. Tuvimos el acierto de encargar la imagen gráfica de la misma a América Sánchez, que ya en 1972 había diseñado el actual logotipo de Vinçon. A duras penas recordamos el porqué de los seis dedos en la mano, pero la verdad es que nos gustaba el hecho de que poca gente ser apercibiera de la existencia del sexto dedo en el dibujo. A partir de 1997 Vinçon está en Madrtid. Hemos querido celebrarlo imprimiendo una versión de aquella Primera Bolsa actualizada por el mismo diseñador. Volver a editarla ha sido tan agradable como restaurar el edificio de un buen arquitecto. Sólo ha hecho falta una mano de pintura para devolverle su esplendor original. El ejemplo de esta bolsa nos ayuda a explicar que, cuando el diseño es bueno, soporta muy bien el paso de los años».

Más abajo, debajo del logo de la tienda, se encontraba su slogan: «Extenso surtido en objetos de todas clases en general», cerrando finalmente con las direcciones de Madrid y de Barcelona. Es cierto: no es habitual que en las bolsas haya tanto texto. Pero cabría preguntarse si hay alguna razón que lo impida.

La ecología en primer plano: Existen otros ejemplos más recientes. La cadena británica de tiendas de belleza The Body Shop, que hasta hace poco lideraba Anita Roddick, presenta en uno de sus lados el logo de la empresa y, en el otro, las tres consignas básicas de los ecologistas: «Reuse, Refill, Recycle». Además, más pequeño, un texto adicional: «Polietileno de baja densidad. Por favor, reutilícelo». Y también: «Esta bolsa contiene plástico reciclado», acompañando al clásico símbolo de las tres flechas que forman un triángulo equilátero. Por su lado, las populares cadenas de farmacias Boots, también de Gran Bretaña, muestran en sus bolsas el logotipo, la dirección Web de la empresa y, más abajo, la leyenda «Para ayudarnos a proteger los recursos naturales, por favor, reutilice esta bolsa». E inmediatamente: «Las bolsas plásticas son peligrosas. Para evitar el riesgo de sofocación, manténgalas alejadas del alcance de los niños». Los locales de comida rápida, de Estados Unidos, Subway presentan en sus bolsas, además del logotipo, una invitación: «Bienvenidos sean sus comentarios» y a continuación se detalla la dirección de los Franchise World Headquarters, en Connecticut, con su teléfono y dirección de e-mail. Sumado a ello, se ha colocado un comentario similar al de Boots en cuanto a temas de seguridad y prevención.

Poner algo más en la bolsa: Concretamente, ¿qué podría hacer usted con sus bolsas, a la vista de lo expuesto? En la próxima reimpresión tenga en cuenta que existe la posibilidad de incluir:

  • el 0-800 de su empresa, aunque quizás ya lo esté haciendo,
  • el sitio Web de la misma,
  • una dirección de e-mail,
  • un pequeño plano para llegar, si se encuentra en un lugar no demasiado accesible,
  • un cupón para recortar y enviar por fax, para formar así una valiosa base de datos,
  • el nombre del programa de afinidad al que se encuentre adherido, como hacían los supermercados Norte con Travelpass,
  • un cupón con una breve encuesta de calidad, para tener un feed-back permanente de sus clientes a un costo cero,

Y, lógicamente, alguna pequeña historia relacionada con la trayectoria de la empresa, de su logotipo, de sus productos, de sus campañas publicitarias. Todo ello, sin olvidar que un buen diseño puede multiplicar el atractivo inicial de la pieza.

Es más que una simple bolsa

Siempre tenga en cuenta que la bolsa es:

  • publicidad gratuita que circula por las calles,
  • un recordatorio permanente de la existencia de su empresa,
  • una pieza de comunicación que usted no puede dejar de producir y, por lo tanto, de mejorar continuamente,
  • un elemento que muchas veces se guarda y vuelve a utilizarse.

Además, la bolsa puede cambiar en determinadas épocas: ya son muchas las empresas que hacen ediciones especiales de Fin de Año, como las tiendas de indumentaria Paula Cahen D’Anvers.

Los expertos en marketing directo Stan Rapp y Tom Collins en su premonitorio libroMaxiMarketing, instaban a utilizar todos los medios de comunicación para generar respuestas y, a la vez, conformar y mantener una rica base de datos. Las bolsas, claramente, son uno de esos medios.

 Fuente: Ricardo Palmieri / Foro Alfa

Diseñando estructuras en las empresas.

•21/09/2011 • Dejar un comentario

D.G. Ariel Efimenco.

Dónde debe ubicarse el profesional del diseño dentro de las estructuras de las empresas, especialmente Pymes.

espués de trabajar varios años en Mendoza, en mi estudio de diseño, y esperar que los empresarios nos soliciten «poner la frutilla de la torta» cuando no formamos ni parte de la receta, ni parte de la elaboración, entendimos que el diseñador debe formar parte de las estructuras de las empresas y, como parte de ellas, contribuir al desarrollo de cada proyecto que esta genere.

¿Dónde se ubica el diseñador dentro de la estructura de una empresa?

«Nuestra empresa lleva muchos años en el mercado, es la segunda generación de una empresa fundada por mi padre hace cincuenta años y que ha crecido de manera continua. Después de tantos años de trabajo nos encontramos ante una realidad muy difícil ya que tenemos que generar algún cambio o podemos desaparecer…»

Este puede ser un planteo del dueño de una Pyme de cualquier rubro. Si este planteo se le presenta al contador, este dirá: «deberemos hacer un análisis exhaustivo de los números para tener una realidad clara de la situación». Si se le pregunta al gerente comercial, dirá: «hay que apuntar todos los cañones para captar nuevos clientes». El encargado de Marketing, dirá: «hay que dirigir todo el presupuesto a la promoción de los productos». El responsable de RRHH, dirá: «el principal patrimonio de la empresa son sus empleados, y en ellos se encontrará la solución». El vendedor, dirá: «con mejores comisiones e incentivos revertiremos esta situación».

Ahora imaginemos los pasillos de esta empresa en una situación como esta. Primero intentemos ubicar cuál sería la oficina que ocupa el diseñador, si es que existe. Y si así fuese, ¿cuál sería la propuesta ofrecida por el diseñador?

Podemos discutir un buen rato y seguramente llegaremos a la conclusión de que todos tienen parte de la solución y que todos son, también, parte del problema. Seguramente la mejor manera de llegar a una solución es realizar un trabajo interdisciplinario, ya que contar con mayor cantidad de variables nos permitirá llegar a un mejor resultado.

Las preguntas que surgen ante esta situación pueden ser:

  • ¿Cuantas profesiones deben conformar el equipo interdisciplinario?
  • ¿Quién debe dirigir al equipo interdisciplinario?
  • ¿Cuál es el rol del diseñador dentro de esta estructura?
  • ¿Puede el diseñador dirigir este equipo?
  • ¿Conoce el diseñador el lenguaje común a todas las disciplinas?

Seguramente las respuestas a estas preguntas no sean exactas ni absolutas. Pero lo que sí debemos reflexionar los profesionales del diseño, es si estamos en condiciones de ocupar estos equipos, y si contamos con las herramientas y el lenguaje que permita comunicarnos con cada una de las otras disciplinas.

La formación académica de los diseñadores gráficos les permite explicar claramente los conceptos formales de la utilización de una tipografía, una imagen, una forma o un color, y las instancias de lectura o uso de un potencial receptor. Ahora bien, en países como Argentina, para bien o para mal, la industria y el comercio se rigen por variables relacionadas a las finanzas, la renta, los costos, los impuestos, etc.

Todas las disciplinas que conforman una empresa están más entrenadas en el uso de un lenguaje empresarial, y por tal motivo tienen alguna ventaja para controlar y dirigir los equipos interdisciplinarios. Lo que no poseen, generalmente, son los códigos de comunicación que puedan potenciar las comunicaciones entre todas las partes.

De los diseñadores depende traducir el lenguaje técnico específico y generar un lenguaje empresarial común, para poder conformar parte de estos equipos e incorporar en la estructura de la empresa un espacio permanente para el diseño y la comunicación.

 
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